
Los Simpson me tienen los huevos al plato. Lograron que odie a Homero. Ver otra vez Amor Mío es un insulto a mi poca inteligencia. Ni hablar de Amanda O, un fracaso en el primer intento y una vergüenza en el segundo. Nada nuevo bajo el sol es poco. La pantalla chica se convirtió en la papelera de reciclaje de los cráneos que inventan slogans tan lindos como “Si lo soñás, lo tenés” mientras echan mano a cuanta película berreta tengan en los cajones.
Ningún espectador soñó con esta porquería. Solamente América con casi toda su programación en vivo, intenta un esfuerzo por brindar algo de vida a una pantalla con signos de rigidez cadavérica. ¿Los gerentes de programación mirarán sus pantallas? ¿Sentirán la misma vergüenza que deben sentir los espectadores?
No hace mucho, el verano era el momento para el lanzamiento de nuevos ciclos. Sin ir más lejos Marcelo Tinelli nació un enero del 90, Intrusos un enero del 2001 y Gran Hermano rompió todo hace apenas dos veranos. Hay crisis, claro, falta guita, es evidente. Pero es más patético que falten ideas, ganas de hacer cosas y un total desprecio por la gente. La misma que después irán a buscar con desesperación cuando los números no alcancen para mantener un liderazgo de cartón pintado. Como los políticos en campaña, que prometen y después no cumplen.
El próximo paso sería, como un almacén de barrio, que cierren por vacaciones los canales y así sacarse de encima un problema. Fue un enero patético, inclasificable, interminable y aburrido. Si Intrusos no se habría atrevido a tirar de la cuerda de un nuevo género llamado ficción periodística, la televisión sería mucho más aburrida. Critican la vuelta del Facha Martel. ¿Por cinco pesos qué quieren, langostinos? Hay que exigirle a los que tienen la punta y se ríen de los espectadores. A los que anteponen la palabra calidad a cuanta cosa presentan. A los que viajan a Cannes a comer bien, tomar los mejores vinos y afanar alguna idea. Allí se encuentran y creen que de verdad saben de televisión.
Repito, si fuera accionista de un canal no le pagaría los viajes a esos festivales que únicamente sirven para que algunos organicen fiestas que no siempre tienen por finalidad hablar de televisión. Si tuviera acciones agarraría del forro del culo a los programadores y les exigiría una miserable idea. Si tuviera acciones en un canal pediría a los gritos que respeten a la gente que no se va de vacaciones y sigue teniendo a la televisión como compañía.
A pura repeticiones lograron armar la peor televisión desde que De la Rúa se piró en el helicóptero. Pero como no tengo acciones sólo me puedo limitar a conducir esa ficción periodística sin mayores ínfulas pero que desde hace nueve años no se toma vacaciones.



1 comentarios :
MIRA QUIEN HABLA!!!!! QUE SINVERGUENZA!!!!NO PODES
HABLA EL REY DE LA TV BASURA!!!!!!
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